miércoles, 16 de noviembre de 2011

Hulu


Habia despertado muy triste aun, tal vez fue porque ayer nos despedimos demasiado pronto, tu avión estaba a punto de partir, los abrazos debían romperse y con ellos las pequeñas promesas de un futuro ahora inexistente, pienso que no deberían ser permitidas las despedidas en alguno de los hermosos días soleados que nos regala esta primavera, fue como un crimen imperfecto encontrar el ultimo defecto de una razón ya rota. La habitación aun esta oscura serán las 4 o las 5 de la mañana y aun así ya no quiero seguir otro momento en la cama, se que aun es muy temprano para todo pero ya no quiero estar en la cama vacía, me doy cuenta que aquí hace un poco de frió sera que aun me espera el sereno en el lobby del hotel o solo son mis delirios, la ventana esta cerrada y las cortinas también, poco a poco me acerco a abrirlas y veo algo que me sorprende después... Gris, un mundo callado y gris, el frió acechando los corazones de las personas en la calle, gris, las nubes tapando al sol de primavera y el invierno ultrajando los días claros de esta época y cuando me di cuenta un copo de nieve callo frente a mi con rumbo a la acera, "Increíble apuesta que haces", pensé mirando al cielo, "Hasta tu estas triste por su partida".
Tome mi ropa y mis cosas, dispuesto a salir de la oscura habitación, pero al mirar el reloj que sorpresa tan mas digna horror, las 11 de la mañana en punto, "No te jode?"  me dije por dentro, ya era muy tarde, para todo, muy tarde para mi, tarde para ti, incluso el cielo se sentía retrasado con las impuntualidades del color gris, que altaneramente invadía los colores de lo que debería ser un día feliz, corrí apresurado y logre detener el elevador, al bajar, ni la música de ambientación se escuchaba, piso por piso las puertas se abrían, pero nadie entraba, ni un alma curiosa de saber quien abordara esa tumba gris donde mis penas de mi se acordaban, entre al lobby con mi ticket en la mano y la chica que atendía ni una sola palabra mencionaba, tenia la mirada gris en un tono de tristeza, como si ella también te estuviera recordando. Salí del hotel pensando en porque te deje partir, mera cobardía la mía al no poderte decir "Quédate conmigo", mero orgullo de ambos al no decirnos que no queríamos separarnos o solo seria el miedo a estar siempre contigo, aunque ahora el miedo de perderte se ha ido, se fue contigo en ese avión que ahora esta de gris rodeado, entre nubes que lloran tu partida y entre el diluvio camino por la acera llorando sin darme cuenta, por culpa de las lluvia que no me deja ver ni sentir mis lagrimas, poco a poco la gente huye de mi tristeza, se esconden por miedo a que la soledad sea contagiosa, me quise demostrar a mi mismo que seria feliz sin ti, así que comencé a jugar en la lluvia, a bailar y saltar en los charcos, como lo hicimos esas tardes de verano, pero cada vez que pateo, te recuerdo mas, caí de rodillas y comencé a gritar desesperadamente pronunciando tu nombre, pero no podía oírme, ningún sonido salia de mi boca, recordé los silencios que no guarde y los que también guarde y no debí, como aquel día que estando solo en nuestro departamento me preguntaba como pedirte matrimonio, pensando en la sala caminando de un lado a otro y al pronunciar "Quieres ser mi..." entraste por la puerta y me quede mudo, después de eso nunca te dije nada.
Ahora viajas a un lugar llamado... No se... Tal vez se llame, "Lejos de mi", como sea ya no importa, te has marchado... "Hulu" escuche a alguien decir detrás de mi... Una voz quebrada y serena, una voz que me tranquilizo... Al voltear a ver quien era, me encontré con una anciana, parecía ser oriental me dio un pequeño anillo con un emblema (葫蘆), y después me abrazo, fue un abrazo muy cálido como el primero que me diste cuando te dije que si querías ser mi novia.
Abrí los ojos y aun estaba en mi cama, eran las 7 de la mañana del día en que te irías lejos de aquí, me senté un momento resignado por tu partida, incluso pensé en ni siquiera ir al aeropuerto, me volví a acostar y un pequeño dolor en mi espalda me hizo levantarme, había algo en la cama que me había lastimado, cuando lo vi era el anillo con el emblema, no me explicaba como había llegado hasta ahí, pero no vacile en ponerme la ropa y correr al aeropuerto. Cuando llegue tu estabas abordando, me pare de tras de ti y dije: "Increíble apuesta la que haces, hasta tu estas triste por tu partida, no te jode?, quédate conmigo, quieres ser mi Hulu?..."
 .
Aprendí a ser dueño de mis días
Dueño de mi silencio
Dueño de mi valor
Dueño de mi errores
Dueño de mi...
Aprendí a ser Hulu... Dueño de cosas preciosas...



http://www.youtube.com/watch?v=Lzyi-0jt-o0&feature=related

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