(Nunca suelo dar detalles tan específico, pero imagino a los personajes como una chica con una mascara de Petirrojo y un chico con una mascara de Búho)
Aun recuerdo la primera vez que la vi, si no es común encontrarse con algo tan extraño y fascinante a la vez.
Su pelaje era el rojo mas intenso que mis ojos nuncajamas habían visto, labios del mismo tono y una piel tan pálida como las liebres que huyen en las praderas durante el invierno, pisaba las ramitas entre la hierba con especial delicadeza, que cada tronido era tan suave y singular. Me acerque solo un poco, para poder mirarle mas de cerca e inmediatamente el olor a tierra húmeda del bosque, se matizo de olores zarzamora y avellana, como si ella trajera consigo y bien guardados en su bolso, mis mas especiales ensoñaciones que el Otoño se llevo.. Que mas podría imaginar yo?, entre mis días grises y mis noches cortas, siempre a la espera de algo.. Siempre..
Fue entonces, cuando mi nariz se estiro para poder oler los sueños atrapados entre su cabello, que mi equilibrio huyo despavorido a ver la temeraria aventura que atravesaba mis pupilas hasta sus manos.. Y fue que la gravedad me hizo la mas especial jugarreta que nuncajamas imagine.. Ella me miro con mucha curiosidad, como un pequeño gato al perseguir una hebra de estambre, toco mis mejillas, miro el profundo de mis ojos, con la miel de los suyos, y me dio al mas pluscuamperfecto abrazo poliédrico, cubriendo los ángulos agudos de mis deseos.. Como si me estuviese buscando desde noches anteriores, como si los animales del bosque quisieran esconder nuestro encuentro..
El día acabo, y el Sol se escondía tras la montaña, mientras ella silbaba entre Mi, La, Do. Yo solo podía verla bailar, entre la hoguera que habíamos echo con mi corazón de madera, como una india guerrera declarándome la guerra..
Y entonces no pude evitar preguntar.. "Quien eres tu?..".. Y como un código secreto, todos se escondieron tras los arboles y dentro de sus madrigueras, mientras ella me decía cosas en un idioma tan extraño, pero que alguna vez escuche interpretar a los arboles.. Cerro mis ojos, y cubrió mi rostro con su pelo, entonces fue que lo entendí..
"Nunca había visto algo tan especial, tan infinitamente humano"
Cuando desperté, estaba recostado dentro del tronco de un viejo árbol, y a mi lado, las pequeñas avellanas y zarzamoras que había recolectado para desayunar, quizá nada de eso parecía extraño, sin embargo, una de mis plumas, las mas especial de ellas, había desaparecido, y con ella..
Con ella..

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