martes, 29 de julio de 2014

Lunático

Cuando era pequeño, trajiste ese maravillosotelescopioincreible a mi casa, desde donde por las noches, observábamos las infinitas luces que parpadeaban solo para nosotros. Alguna vez me dijiste, que si fijaba mi mirada directo a la estrella mas lejana que pudiese divisar y en voz baja decía el nombre de la chica cosmonauta que la habitaba, el universo conspiraría para que el tiempo y el espacio nos reuniera mas allá de lo inimaginable.. Pero cuando regrese mi mirada hacia ti, escapaste de ella, en silencio, saltando de puntillas entre el cinturón de asteroides, formado por mis pecas.

Justo hoy recordé esa escena tan triste en mis recuerdos, trayendo de vuelta tu ausencia, así que vague entre las nebulosas de mis recuerdos y las órbitas de mi habitación, hasta que entre el caos de mi closet cayo ese viejo telescopio y pensé que quizá, si apuntaba hacia las mismas lunas que vi aquella noche, podría encontrar una pista de tu ubicación estelar, así que lo coloque en mi ventana, y me puse mi casco de astronauta, decidido a perderme en el frió espacial. Fue cuando mire a través del infinito y te vi, observándome, con tu propio maravillosotelescopioincreible, como buscando lunas.


Y buscando lunas, encontré tus lunares…


No hay comentarios:

Publicar un comentario