Ella, la mas bella de todo el lugar, creaba melodias tan alegres que incluso la tristeza sonreia al escucharle, ni las aves se sentian dignas de cantar a su lado. Diariamente y siempre a la misma hora, el maestro entraba a la habitacion y ella con enorme coqueteria se alistaba para interpretar a Beethoven, Vivaldi, Bach.. Liandose y sobresaliando entre el Do, Re, Mi. Cautivadora, hacia que cada nota solo fuera un complemento o accesorio secundario de su pasion; Ella, siempre protagonista de talento insuperable.
Una noche de Otoño, el maestro entro a la habitacion, con una mirada vacia, distante y fria. Ella, extrañada, intento reconfortarlo con sus notas, pero no fue suficiente. En el rostro del maestro habia una saturacion de lagrimas que no daban lugar a la sonrisa, ni el mas minino gesto de reconfortacion. Ella sin saber que hacer, solo guardo silencio. En la habitacion solo se escuchaba el solloso triste de un hombre en pena, hasta que un sonido que ella nunca habia escuchado irrumpio con el viento otoñal en la ventana, un sonido que inicio el llanto del maestro. Una melodia tan triste que incluso hizo que ella derramara una lagrima.
La melodia combinaba notas de una maneras tan extrañas que ella no podia entenderlas. Una mezcla de tristeza, desesperacion y rabia la hicieron dar un grito ahogado que decia -Quien eres tu?.. Porque tocas algo tan triste?.. Acaso no ves el sufrir del maestro?..- Al otro lado una voz apaciguada le contesto -Claro que lo veo, por eso mismo estoy tocando.. Esta noche llamame tristeza- Ella en tono burlon dijo -Tristeza?.. Eso es lo ultimo que el maestro necesita ahora, el solo me necesita a mi, llamame felicidad- El echo una pequeña risa al aire y dijo -Tienes mucha razon mi bella dama, yo soy lo ultimo que necesita, pero tu eres lo ultimo que el siente-.
La melodia termino y todo el mundo guardo silencio por un momento; Grillos, aves y animales nocturnos honraron el corazon moribundo del maestro, mientras un par de pequeñas y timidas lagrimas saltaron al suicido desde sus ojos y al morir en sus mejillas, una leve sonrisa escapo de su boca, tomo su sombrero y salio de la habitacion.
-Que fue eso?.. Porque sonrio con una melodia tan lugubre y no con mis notas?- Dijo ella en tono de molestia. El suspiro un momento y dijo -No te enteras cierto?.. El se siente reconfortado, es la extraña naturaleza humana, siempre buscan la felicidad y sin darse cuenta aprecian los momentos mas tristes de su vida. Y son esos momentos los que los hacen fascinantes, porque es ahi donde crecen en mente y corazon, para despues envejecer con las experiencias marcadas en su rostro, en sus ojos, labios, mejillas y en su alma. Pero eso es algo que tu y yo nunca sabremos, nunca envejeceremos. Tu eres felicidad y yo soy tristeza.
Pero en fin, que puedo decir yo mi bella dama?, si tu eres un Sol.
Y yo solo soy una Fa sostenido-..

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