viernes, 23 de marzo de 2012

El Vendedor de Nostalgia

Los largos días de primavera entraron en la apurada vida de Carla, sin que ella notara el mas mínimo detalle en el aire, el invierno estaba arraigado en su pecho, prisionero entre sus costillas y acompañado por un corazon simultáneamente dañado e indispuesto a abrirse de nuevo, en su mano el mismo café de siempre, mocca doble con uno de azúcar morena y en sus pies las botas marrón pisando el acelerador. Todo parecía perfecto para ella, todo, aunque quizá en algún momento debió pensar que era demasiada la perfección, pues a pesar de mantener el dolor apartado de su alrededor, aun había algo que la incomodaba a cada momento. Una sensación muy familiar que durante día y noche atacaba los mas profundo de si, algo que había olvidado por completo; Sin notarlo, Carla dio la vuelta una calle antes de lo acostumbrado y al darse cuenta solo pudo notar el silencio tan pacifico de la calle menos concurrida de todo Barcelona. Carla estaba tranquila cuando un enorme "Boom" rompió el momento, Carla se estaciono y salio del auto -No puede ser, la llanta!, joder y no traigo repuesto- Carla sintió un pequeño empujón en su espalda que la hizo tirar su café, volteo y vio a un chico recogiendo su bicicleta -Oye disculpa casi te arrollo, pero estas bien?- Carla miro al chico y algo dentro de ella se movió con tal impacto que ella solo se quedo en silencio y después de unos segundos el chico volvió a preguntar -Oye, estas bien?- Carla reacciono y dijo en un tono poco agradable -Si estoy bien!- El chico sonrió y dijo -Disculpa por lo del café si quieres te invito uno, hay una cafetería...- Antes de que el chico terminara de hablar Carla interrumpió diciendo -No, no, no gracias. Ya se por donde va esto, haces como que chocas por accidente para después invitarme a salir- El chico la miro extrañado y dijo -No, solo quiero reponerte el café, no es necesario que te lo tomes conmigo, solo déjame reponerlo- Carla hizo una sonrisa sarcástica, tomo algunas cosas de su auto y comenzó a caminar, el chico se quedo parado y a lo lejos grito -Mañana te espero para pagarte el café!-.


El final de la calle ya estaba cerca, se podía ver la parada del autobús al igual que un par de nubes negras que cubrían el cielo con un sin fin de gotas que caían sobre Carla, quien corrió a refugiarse a una pequeña tienda que se encontraba entre un par de edificios llamada "Etray Roma" -Llegas 5 minutos tarde y llevo mas de 20 años esperando!- Dijo una extraña voz detrás del mostrador, Carla se acerco y vio a un anciano tomando café y escuchando música de The Beatles, alrededor había muchas antigüedades únicas que maravillaron a Carla, acetatos de grupos de los 50`s, antiguos juguetes y marcos de cuadros ya rotos, bicicletas de principio de siglo e incluso había un auto de los 40`s -Como es que llego un auto a en medio de la tienda?- El anciano miro el auto y dijo -No quieres saberlo, dime a que has venido pequeña, hay alguna cosa que te interese?, un rifle de los 30`s?, un libro de Sade?, una taza de la época hippie?, una guitarra española, un ukulele?, tu corazón? o quizá quieras llevarte el auto, te lo puedo vender, pero el sacarlo de aquí sera tu problema- Carla noto una palabra extraña, pero antes de preguntar vio una fotografía en blanco y negro con un marco café que tenia un búho en la parte de arriba, ahí estaban un chico y una chica tomando un café, el vendedor se dio cuenta y dijo -Esa imagen esta a punto de borrarse, quizá nunca existirá. Ahora dime hay algo que te interese, quizá algo para tu amante- Carla agacho la cabeza y dijo -No señor, yo no creo en el amor, es solo un fantasioso cuento inventado por los hombres para hacernos caer en sus mentiras- El anciano se quedo viéndola durante unos momentos y dijo -Eres tonta?, el amor siempre es el mismo aunque pasen mil años, no es un cuento o ilusión, mucho menos un proceso químico del cerebro, es como mirar los ojos de tu contrapunto del alma y conseguir la inmortalidad, el amor te hace perder el miedo a la muerte... Pero creo que tu nunca has sentido eso, no?. Tu nunca has amado- Carla quedo muda antes las palabras del anciano, se quedo pensando por un momento y contesto -Claro que he amado, yo se como hacerlo, son los hombres los que no tienen idea, siempre terminan traicionándome- El anciano sonrió y dijo -Pues no era que no creías en el amor?. Mira te mostrare algo que quizá te pueda interesar-.

El anciano se acerco a un estante repleto de libros viejos y polvorientos, subió a una escalera y tomo uno que estaba en la parte mas alta y al bajar dijo -Te mostrare que el amor no es cuentos de hombres, al contrario, existen hombres que se inspiran en el para hacer historias pensadas en musas nunca encontradas, tal fue el caso de mi amigo Will- El anciano metió el libro en una maleta y continuo caminando por la tienda hasta encontrarse con algunos cuadros polvorientos y dijo -Si crees que los hombres controlan el mundo estas muy equivocada. La necesidad y devoción a la mujer ha existido desde ya hace mucho mas tiempo del que te imaginas, e incluso he llegado a pensar que es la razón del arte mismo, pues todo artista que no dedica su obra a su musa, no tiene la esencia primordial del arte mismo, o por lo menos eso decía mi querido colega Botti, todo el mundo cree que su pintura era una diosa mitológica, cuando en realidad siempre fue su amada- El anciano continuo caminando mientras metía el cuadro en la misma maleta y Carla dijo -Lo siento pero no creo que me pueda convencer que los hombres son buenos, quizá en alguna época haya existido alguno, pero hoy en día, ninguno busca algo serio, todos son iguales- El anciano comenzó a reír y dijo -Vaya que si eres tonta. Entonces dime que se siente?- Carla pregunto confundida -Que se siente que?- El anciano contesto -Conocer a cada hombre de este mundo, a de ser algo espectacular conocer a mas de tres mil millones de personas- El anciano camino hacia un estante lleno de discos de acetato y dijo -No te aburriré mas, es cierto que el tiempo corre sobre nosotros, sobre nuestra mentalidad, ideologías, preferencias y generaciones, pero el romance que el amor y el arte tienen, continua siendo como cuando das el primer beso, es una magia eterna, y esa magia eterna, cuando mi amigo Jhonny la descubrió, solo pudo darle un nombre- El anciano metió el disco en la maleta y se lo dio a Carla, volvió a su asiento, tomo su taza de café y volvió a poner el mismo disco de The Beatles. Carla tomo una tarjeta, salio de la tienda sin creer lo que había pasado y tomo el autobus.

Al llegar casa abrió la maleta y poco a poco saco los objetos que se encontraban dentro. Primero había un libro que llevaba por titulo "Romeo y Julieta", el cual leyó de principio a fin. Después saco el cuadro que estaba cubierto de polvo, paso un rato para que pudiera limpiarlo hasta que logro verse por completo, en la base llevaba el titulo de "El nacimiento de Venus". Por ultimo saco el disco de acetato y lo coloco en el toca discos que su abuelo le obsequio y que ella usaba como mueble para el televisor, una canción conocida comenzó a sonar, al leer la portada vio el titulo que decía "Women".

Al día siguiente, cuando Carla regresaba del trabajo, decidió pasar a gradecer los regalos al anciano y dio vuelta una calle antes de lo acostumbrado, al para en  frente de la tienda noto que el lugar estaba vació solo tenia una pequeña mesa, un par de sillas una cafetera y un cartel de renta, bajo del auto y vio adentro de la tienda al chico que un día antes le tiro el café, el estaba pintando el lugar, Carla entro y pregunto -Disculpa?, sabes que le paso a la tienda de antigüedades que estaba aquí?- El chico sonrió y dijo -Vaya por un momento pensé que venias por el café, pues veras hace 20 años que esa tienda cerro, el Señor que la atendía era ya de edad avanzada, dicen que murió junto a su esposa, eso debió a ver sido algo hermoso, pero pues no te aburriré, yo acabo de rentar el lugar y pondré una cafetería y bueno yo hago cuadros con las sobras del café- Carla rió y dijo -Con las sobras?- El chico se sonrojo -Si pues quizá no es el mejor arte pero me gusta hacerlo, pienso que tal vez algún día encuentre quien lo aprecie- Carla hizo una mueca y dijo -Bueno pues quizá hoy no es el día- Salio del lugar y camino hacia su auto, al buscar las llaves encontró la tarjeta del anciano, que en letras doradas tenia el nombre de la tienda donde ella estuvo un día anterior, al mirar el reflejo del vidrio del auto vio que las letras se volteaban solas, formando nuevas palabras. Carla mas que asustarse, solo sonrió, entro a la tienda y le dijo el chico -Oye, debo llegar al trabajo en media hora y pues como no hay alguna cafetería cerca quizás seria buena idea que me pagaras ese café- el Chico sonrío y dijo -Me dejarías pintarte?- Y Carla dijo -Esta bien-...



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