lunes, 14 de mayo de 2018

Escrito a la deriva

Es justo cuando bajó la marea, que vi los estragos de tu huracán, un paso fuera de tu ojo me arrastró hasta esta orilla y desde aquí aun puedo ver la fuerza de tus vientos, como te conviertes en lluvia. Desde este lugar apenas puedo sentir la brisa, como un roce en mis mejillas, veo como te alejas dejando atrás los trozos de la isla en la que naufragué, esa isla que se volvió mi hogar, mi refugio. Esa isla que ahora dejas atrás. Y aquí estoy, lejos de tus vientos, lejos de la isla que abrazaste tanto tiempo, sin mas que un remo, una cuerda y la brisa bañando mi cuerpo. Sin mas que el recuerdo de la quietud de tu ojo y el caos que me protegió tanto. 

Eres un huracán que arrasa con todo, y yo un náufrago que se aventura al mar de nuevo, dispuesto a atravesar el caos incierto, un náufrago que se enamoró del ojo de tu huracán, y que, quiere perderlo todo, por perderse en tus relámpagos una vez más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario